Una vez más, como ya es costumbre;
el mimado de la afición se encuentra en las fases finales del torneo
guatemalteco. Si hacemos un análisis de los últimos torneos, Municipal es un
club muy regular, lo único malo es que no hemos ganado NADA en los últimos torneos (pequeño inconveniente) y esa es la
gran presión que tenemos la mayoría de aficionados, digo aficionados porque desconozco
el sentir y el compromiso del jugador rojo respecto a la sequía. Pero ese no es
el tema.
¿Llega
municipal en su mejor momento a las fases finales? ¿Enzo Trossero ya tiene un
cuadro base definido? ¿Podrá Carlos Ruiz ser fundamental para la conquista del título?,
son muchas las preguntas que surgen en torno al equipo escarlata. El
rendimiento del equipo es ascendente y eso nos genera confianza a muchos, creo
que el gran Enzo ya tiene una alineación base y también el esquema táctico a
utilizar (hablar de esquemas tácticos a
veces es un poco complicado, ya que no todos los partidos se juegan igual y
tampoco los rivales son los mismos, pero bien no voy a profundizar en eso).
El tema Carlos Ruiz es delicado; su incorporación al club municipal fue una de
las contrataciones mas eufóricas que hemos vivido a lo largo de la historia, NADIE puede negar
el talento y la habilidad de dicho jugador, es el mejor de toda la historia del
fútbol guatemalteco, la MLS lo califica
de esta manera, pero el problema no radica en los logros del “pescadito” sino
en la puntada final que no ha podido tener en el cuadro escarlata, esta es la
molestia más grande que muchos aficionados tenemos (muchas veces se nos ha pasado la mano en nuestros insultos). Aunque
siendo sereno, no tiene sentido insultar a los jugadores, debemos de dejar a un
lado esta mala costumbre que no aporta nada a nuestro fútbol, menos a la
sociedad, cambiemos.
Regresando al
plano futbolístico, confió plenamente en la racha goleadora que esta
reencontrando Darwin Oliva, en la experiencia de Paulo Cesar Motta, en lo
aguerrido que es el manía Albizures, en
la habilidad de Jaime Alas y por supuesto en el liderazgo y positivismo de
Carlos “el pescadito” Ruiz y todos los que conforman el entorno del glorioso
municipal, así que el banderazo fue dado y la final la tenemos a la vuelta de
la esquina. Jugadores comprendan el sentimiento, amor y pasión que tenemos a
esta camisola y si a veces nos salimos del apoyo y caemos en la desesperación
de señalarlos, comprendan nuestro fanatismo, que a veces es muy difícil de
controlar.
Una vez más… ¡VAMOS EQUIPO!
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